Monday, January 23, 2012

La flor y la roca

Erase una vez... Una flor que crecia en un despeñadero a la orilla del mar. Su imagen, aunque fragil a la imponencia de las condiciones del tiempo le daba una apariencia de belleza a aquel lugar tan arido y tosco donde yacia. Un dia una la roca mas grandes le dice a la flor:
-Tu no eres importante en este lugar, ni si quiera formas parte de nosotras. Mirate, tan fragil, tan pequeña, tan insignificante. Comparada a nosotras tan grandes, tan fuertes... invensibles.
La flor aunque dolida le dijo inocentemente:
-Es verdad que casi todas ustedes son grandes; pero no todas. Algunas son mas pequeñas que yo. Ademas, no elegi estar aqui. Ni si quiera se como llegue. Y aunque no luzca como ustedes me siento parte de ustedes. Gracias a rocas como tu es que el viento no me ha arrancado. Y es por el motivo que sigo viviendo.
-Y acaso piensas que porque dependes de mi te voy a valorar?
-No, solo pretendo que entiendas que el ser diferente no significa que no sea importante. Si tan solo vieras que tu fuerza es el baston que soporta mi belleza y que por eso te estoy agradecida quizas entendieras que fuimos creadas la una para la otra. Aun y cuando yo no tengo tus dones, de la misma forma que tu no tienes los mios.
La roca la ignoro y simplemente no le dijo mas nada. Al cabo del tiempo la zona se convirtio en un area turistica. Muchos publicistas iban y tiraban fotos de aquel despeñadero pero siempre concentrandose en el area donde estaba tan hermosa flor. La roca se sentia orgullosa de tantas fotos y de que en todas se mostraba su grandeza. Comenzo a entender lo que un dia le dijo la flor; pero en su orgullo nunca demostro tal cosa. Mientras tanto, ella disfrutaba de toda la publicidad que recibia.
Un dia, un alpinista decide ir hasta el lugar donde se encontraba la flor. La mujer que amaba se habia encaprichado en verla de cerca. Pasando miles de aveniencias llega, apoyandose de roca en roca hasta el preciso lugar donde la flor se encontraba. No pudo resistir la emocion que la flor le provocaba asi que no solo se tiro una foto si no que decidio arrancarla para llevarla como trofeo a su amada.
Al irse el alpinista la roca exclamo:
-Que ironia de la vida, que esa misma fuerza que mantuvo en mi regazo a tan delicada flor, que me dio de orgullo tantas fotografias es la que ayuda a que otro me haga perderla.

A veces no nos percatamos de la belleza que hay en aquellos que nos muestran su debilidad. Sentimos que por ser mas fuertes o mas exitosos en algo lo somos todo. Y como dijo una vez Tagore "El bosque seria muy triste si solo cantaran los pajaros que mejor lo hacen". La diversidad es necesaria para que se disfrute del paisaje. Como asi es de necesaria para nosotros. Ya que para mostrar nuestras virtudes necesitamos de alguien que necesite de ellas. Por eso, siempre que tengamos una oportunidad le deberiamos decir a esas personas cuanto valoramos su presencia. La roca aun con su imagen imponente no llamaba la atencion por si sola. Necesitaba de aquella flor que era insignificante para ella solo porque no poseia sus caracteristicas. Sin embargo, fueron estas mismas la que dejaba al descubierto de la roca, su divinidad.

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