Cuando te dedicas a leer cada cosa con letras que encuentras (algo que nos pasa mucho a los amantes de la lectura) terminas descubriendo que bien no crees en nada de lo que lees o que lo terminas creyendo todo. Hace algun tiempo, para ser exacta hace algunos años, recuerdo que estuve asistiendo a una iglesia pentecostal la cual no voy a mencionar nombre para no servir de campaña publicitaria gratuita. Hablen bien o mal, en la publicidad lo importante es que se hable. Y en aquella iglesia recuerdo que vendian libros escritos por los pastores sobre la libertad, demonios y no se cuanta cosa mas. El hecho es que yo me termine comprando un libro que aun hoy no me he leido; pero del cual el titulo me llamo mucho la atencion. Era algo asi como "En camino a la libertad emocional, rompiendo cadenas". No podria ser exacta. Si se que me gusto la imagen que me vendio el nombre.
Yo estaba viviendo una de la etapas mas fuertes de mi vida (nota para mi: cual ha sido facil) y me sentia tan identificada con aquello que, sin tener mucho dinero, termine pagando 25 dolares por el libro. Que de nuevo, nunca me lei. Recuerdo, que en el momento que lo compro y lo tengo entre mis manos consumida por la emocion de lo que yo estaba imaginando, se me acerca uno de los ayudantes del pastor y me dice:
-Que bueno que estas comprando ese libro! Te va a ayudar mucho.
Yo le digo:
-Oh si, me encanta leer!
Y el replica:
-Si, pero uno tiene que escoger lo que va a leer. No se puede dejar que toda informacion llegue a tu cabeza. Porque eso confunde.
Desde ese momento, les mentiria si les dijera que la gran mayoria de religiosos con los que he conversado no me han dicho exactamente lo mismo, quizas, con la diferencia de que han usado otras palabras.
Nunca he sabido lo que hay dentro de ese libro. No lo compre por lo que habia dentro, si no por el efecto que tuvo en mi su caratula. Siendo un libro religioso, o no religioso lo que me importo no fue su contenido, si no lo que provoco en mi su titulo. La ayuda llego; pero no de la forma en que el ayudante del pastor creyo que llegaria. A veces, nos condicionamos a hacer con las cosas lo que estamos supuestas a hacer sin importarnos que representan para nosotros. Yo fui clara con el ayudante ese dia, solo que el no me entendio. A mi me encanta leer, por eso compre con el poco dinero que tenia aquel libro simplemente por su caratula. Hubiese sido mas facil poner un cartel que dijese lo mismo delante de mi. Pero no me hubiese hecho igual efecto. Porque no soy una amante de carteles, no soy aficionada por las fotografias, no soy diseñadora grafica... Soy una persona a la que le gusta leer libros. Por eso, de tan solo verlo senti la sensacion de que lo habia leido. Por eso, de tan solo tenerlo senti que causaba efecto en mi vida.
Con esto no pretendo quitarle valor a su consejo. Porque no somos mas que el reflejo de nuestros pensamientos. Cuantas veces no nos hemos descubierto cantando una cancion que diga algo negativo y tiempo despues nos encontramos viviendo exactamente eso. Pero acaso nos hemos detenido a pensar que el aprendizaje es individual? No podemos talar un arbol con una aguja... Error! Si podemos, lo que nos tomaria mas tiempo. No fue para eso que fue creada la aguja; pero quizas aquel que intente usarla para eso no tiene interes de talar el arbol, si no de sentirse seguro intentando hacerlo. Por que? Quienes somos nosotros para juzgar su amor por las agujas o el significado que la misma pueda tener para el? Quienes somos nosotros para juzgar el proposito de por que nacio ese arbol y se encontro en tiempo y espacio con el.
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