Friday, June 1, 2012

(...)

No fue mas facil hacer que el "nunca" dejara a solas mi compañia,
fue mas seguro hacer que el tiempo se apoderara de mi desdicha.
Fue mas concreto sentir que el viento roza tu piel por otra boca,
que en el tormento de desearte ser tuya ayer y serlo ahora.

Nada existia en el infierno de no sentir mientras sentia,
que en soledad, entre penumbras y en la costumbre vivia mi vida.
Nada anhelaba mas desear que algun dia y a cualquier hora
llegaras tu, sin ser quien eres, y siendo todo tal como ahora.

Que el egoismo de lo mal sano que pueda haber dentro de mi
muera despacio en el sufrimiento de simplemente verte partir.
Y que en el recuerdo de aquella noche donde te abri mi corazon,
quede la huella del sentimiento por la que mis ojos te lloran hoy. 

-Lidice Migueles

Somos como las lagartijas...

Quien de pequeño no ha jugado con una lagartija? Yo recuerdo la primera vez que intente coger una y me quede con la parte de atras de la cola moviendose entre mis dedos. Al principio me dio remordimientos pensar que por la curiosidad de tenerla en mis manos hubiese sin querer lastimado a la inofensiva lagartija. Senti ser igual a aquellos niños con los que me peleaba porque las cazaban para que sirviesen de carnada para atrapar arañas.
Con una especie de mezcla entre el remordimiento y el asombro fui corriendo a donde mi mama y le conte lo sucedido. Ella ya familiarizada con el dato me dijo que no preocupara que la cola le volveria a crecer. Eso que habia ocurrido no era mas que una tactica de la lagartija para escapar. Ellas tenian la abilidad de desprender la parte trasera de su cola para despitar a sus atacantes. Realmente, por fascinante que pueda sonar, las lagartijas cuentan con una parte cartilaginosa muy al final de su cola donde no existe ningun tipo de comunicacion con zonas vitales. Asi aseguran poder seguir viviendo despues de la huida. Pero esto no es lo mas curioso, sino que tambien cuentan con celulas regenerativas asi que esa cola perdida, con el tiempo, la volveran a tener. Pero (siempre hay un pero) no todo es tan feliz. Otra realidad es que las lagartijas dependen mucho de su larga cola. Las equilibra en su carrera, les sirve de almacenamiento de grasa y tambien como organo prensil. Ademas de que la cola que les vuelve a crecer nunca es tan fuerte como la primera. Por lo tanto esta tactica de escape es en realidad la ultima opcion para conservar sus vidas.

Y quien no ha sentido alguna vez que, al igual que las lagartijas, de cierta forma se automutila en necesidad de conservar su libertad? Lo que viene a ser la vida en si. La posibilidad de seguir sintiendo en la espera de aquello que creemos mejor para nosotros. Anhelando que cada persona nueva que entra a tu vida deje mas de lo que se lleva. Cuando en verdad terminan quedandose con una parte muy importante de ti, que aun vive. Tus sentimientos, tus emociones, ese latir diario de tu corazon. Ese pensamiento que no se va y que tal parece te aisla del mundo aun y cuando sigas subsistiendo en el. Todo tiene un precio y a mayor necesidad de ser libre, mayor sera lo que tendras que pagar a cambio de mantenerla. Mas aun cuando en tu diario te expones a nuevas aventuras y exhibes a manos llenas lo que te hace genuino, diferente, unico. Tu abilidad de seguir creyendo en el amor. A pesar de que haz perdido tu cola tantas veces, aun crees. Porque sabes que es algo temporal, y aunque no igual, ella volvera a crecer. Y ya no necesitaras que sea tan fuerte, porque tu fortaleza no radica en lo que entregas, sino en lo que recibes a cambio. Y es que es exactamente ahi donde descubres el verdadero significado de tu vida. Porque estar vivos no es respirar, estar vivos es sentir que mueres a cada instante. Es la necesidad de que cada segundo de tu vida sea una hora de entrega. Es hallar en cada persona una historia que alimente y justifique el por que de tu naturaleza.